viernes, 26 de febrero de 2016

MI EXPERIENCIA EN LEEDS

Si nos ceñimos a datos objetivos, y según Wikipedia,  Leeds tiene una población de 761.100 habitantes, lo que me hizo compararla a la ciudad de Sevilla, puesto que tiene un número aproximado, aunque en extensión Sevilla tiene una superficie tres veces más chica. Sin embargo, cuando llegué allí la impresión fue distinta, y es que, en Inglaterra, el centro de la ciudades suele ser chico y en donde se concentran la mayoría de establecimientos, el resto del territorio crece en extensión y no en altura, lo que permite observar esas casas típicas de no más de tres pisos de construcción antigua que dan la sensación de vivir en el s. XIII o en la película de Peter Pan, esa es la esencia de Inglaterra, "lo british" y conservador, que es uno de los aspectos que más me gustó de vivir en Leeds. La siguiente imagen corresponde con la que fue mi vivienda durante tres meses. He de decir que mi habitación era la más bonita y luminosa de la casa (la de los post it de la primera planta), pero el resto de zonas comunes dejaba mucho que desear para tener un alquiler de 320 libras (unos 414 euros) al mes. 

Headingley, que es el barrio donde se encuentra esta casa, está bastante alejado del centro (50 min. andando) pero cerca de las dos grandes universidades con las que cuenta Leeds y de las que hablaré después. Gracias a ello por esta zona había restaurantes, pubs, cafeterías, supermercados... que me hacían sentir como en un pequeño pueblo y me daban la  sensación de seguridad y hogar que, a pesar del tiempo, era bastante acogedor. Ese barrio cuenta además, concretamente a dos casas a la derecha de la foto,  con el Estadio de Rugby y Criquet de la ciudad por lo que muchos fines de semana podía ver desfilar desde mi ventada a todos los aficionados engalonados con los colores de sus equipos, allí son tan importantes estos deportes como el fútbol. También en este barrio existen los Otley Run o Pub crawls que no es más que juntarse con un grupo, disfrazarse y hacer un barathon (como una marathon pero de bares) por la calle Otley. Es muy común ver a los estudiantes disfrazados de futbolistas sin más abrigo que sus calcetas y camisetas de manga corta a 4ºC, el alcohol ayuda, claro, en el caso de las chicas da igual que vayan o no disfrazadas, no llevan nunca medias. Estuve a punto de hacer una foto a una pero me tenía que quitar el guante y no quería pasar frío. 

Sunday Roast
La economía de Leeds está basada en las finanzas, universidad y estudios de producción televisiva, no siendo una ciudad tan turística como su vecina York, pero donde conviven multitud de nacionalidades. Por ello en el centro te puedes encontrar cinco centros comerciales separados por  cien metros unos de otros dicho "a ojo". Los hay más chicos y los hay donde te pierdes, como me pasó a mí. Es de lo que más me sorprendió, el consumismo que se huele, ve y oye cuando paseas por el centro. En mi opinión, si vas con hambre y sin dinero, no deberías pasearte por allí,  con la excepción de ir a ver The Library que es la biblioteca pública, gratuita y bien cuidada que recomiendo visitar así como el Town Hall (ayuntamiento). Sin embargo, a la hora de comer hay una amplia variedad de restaurantes y el precio, aunque caro para un andaluz, es asequible si quieres calidad y si cuentas con pounds en tu bolsillo, porque el cambio para nosotros no es para nada ventajoso. No obstante, el tipo de comida es internacional, desde hamburguesas, pizzas, hasta mexicanos, tailandeses... Si quieres comer comida típica hay que buscar los pubs donde sirven menús o Sunday Roast (asado de domingo) tan típicos y reconfortantes. El menú es de unas 10 libras (unos 13 euros) y es mucho más sano que el fish and chips. De todas formas no es fácil encontrar comida típica inglesa y se cae en el error de generalizar diciendo que los ingleses comen mal. Yo tuve la suerte de conocer como amiga a una inglesa que sabía cocinar platos típicos como Toad in the Hole, Cottage Pie, Pastries... y postres como el Crumble, mi favorito.

Como he mencionado antes, la dos universidades son muy importantes, Leeds y Beckett, ya que gracias a ellas la población es bastante joven y de todas las procedencias, desde Escocia y el sur de Inglaterra hasta Japón y China. ¿Que cómo lo sé? La universidad era mi segunda casa. Allí iba a estudiar inglés al Parkinson Building, donde recomiendo entrar aunque haya zonas restringidas solo a estudiantes, hacer intercambios en la cafetería the Hidden Coffee, llena de sofás a lo friends,  y hasta me tomaba las sidras en el pub y discoteca de los que dispone. Nada que ver con las universidades en España.  Todos los lunes iba al intercambio de idiomas con el ENS, Erasmus Student Network , y aunque había españoles (como en todos lados) conocí a gente de Inglaterra (que no es fácil), Bélgica, China, Italia, Francia, Pakistán...que no éramos erasmus precisamente. En la Universidad fue donde vi otro de los aspectos que más me sorprendió: ¡una discoteca en una Iglesia! En esta ciudad, sobre todo en la universidad, es común encontrarse con arquitectura moderna y antigua al mismo tiempo. Aunque he de decir que cuando andas por su campus no podía evitar pensar en Hodwarts, el colegio de magia y hechicería de Harry Potter.   
Discoteca-Iglesia. En el cartel pone: "Gone skiing" 


Por detrás de la Iglesia-Pub




En general, aunque para un arquitecto esta ciudad puede que no haya sabido conservarse, pudiendo encontrar rascacielos aislados y mezcla de todo un poco conforme vas caminando, para mí es la peculiaridad que me llama la atención, que sea diferente a lo que estoy acostumbrada y que al  ir andando pudiera descubrir rincones y curiosidades atrayentes que en España sería difícil encontrar, en el caso de la imagen de abajo alguien lo hubiera robado ya. Lo de la imagen de la derecha se encontraba enganchado al tronco  de un árbol y lo mismo hubiese durado más. 

Descubrí que en el norte de Inglaterra la gente sale y se divierte a pesar del tiempo, que tienen un acento comparable al andaluz respecto al español y que encontrar a un Loiner (gentilicio de Leeds) es tarea difícil.

Fotos y texto por Sofía Biedma Fuentes





1 comentario:

José Biedma dijo...

Querida Sofía: Me alegra mucho leerte por fin por estos barrios que hablan de barrios, pueblos y ciudades, querida Sofía.

Supongo que querías decir que los aficionados de los equipos de rugby desfilaban "engalanados" y no "engalonados", que es desfilar con galones y no con galas. ¡Pero no lo cambies!, esos lapsus (lapsi) a veces, como en este caso, son afortunados y significativos, chiripas o "serindipities", como dicen los anglos, pues es cierto que los aficionados llevan las galas (camisetas, bufandas, gorras, escuditos...)de sus clubes como si fueran "galones" que les confieren poder y gracia...

Por cierto, que es muy interesante la etimología de la voz inglesa "serindipity" que ha acabado dando el anglicismo castellano "serendipia". La palabra inglesa “serendipity” deriva del vocablo árabe “Serendib” o “Sarandib”, es un nombre persa de un país fabuloso citado en "Las mil y una noches". Serendip es el nombre árabe de la antigua isla llamada Ceilán, la actual Sri Lanka desde 1972.

Existe una antigua fábula persa del siglo XVIII, "Los tres príncipes de Serendip", los cuales aparecen dotados del extraño don de descubrir accidentalmente soluciones a sus problemas. En 1754, el escritor inglés Horace Walpole (1717-1797) recogió el término de ese libro y habló de la riqueza expresiva del serendipity en una carta a Horace Mann...

No dejes, Sofía, de regalarnos, en este blog, tus estupendas crónicas de viajera.