lunes, 14 de mayo de 2012

La cruz occitana

Bandera con la cruz occitana en Carcassonne.
Foto de Magüy Biedma Fuentes
La cruz de Occitania, tricúspide, vacía y pometeada de oro, también llamada cruz de Tolosa, cruz del Languedoc o cruz de Forcalquier (Forcauquier, en occitano), fue adoptada como símbolo cristiano por las tierras occitanas de Languedoc y Provença, donde ya aparecía en muchas sepulturas precristianas. 

Al parecer, la región de los cátaros o albigenses, el Languedoc-Roussillon, adoptó para su bandera las cuatro barras catalanas y la Cruz d’Oc o Cruz Occitana. Los cátaros fueron más bien iconoclastas y renunciaron a símbolos paganos e idolátricos, sin embargo se asocia también a ellos -tal vez equivocadamente- esta cruz que tiene una asociación con el mundo solar y con los doce símbolos del horóscopo occidental. 

En rojo o blanco, en 1211 los condes de Tolosa la llevaban como símbolo propio durante la invasión francesa de sus territorios, invasión justificada como "cruzada" contra la herejía albigense. Presenta unas extremidades en forma de llave antigua, es decir a la vez paté y centelleadas, lo que forma tres ángulos en total. La "cruz de Tolosa" está despejada de cualquier otra pieza ya que sus extremidades deben ser visibles.

En la bandera con fondo rojo, la cruz es amarilla o blanca. La familia de los condes de Forcalquier adoptaron este símbolo como parte de su escudo heráldico en el siglo XIII, luego los condes de Tolosa (Toulouse) en el territorio tradicional del Languedoc, extendiéndose luego por toda la Occitania hasta la Provenza, Guyenne, Gascuña, Delfinado, Auvernia y Lemosín. Hoy se encuentra en los emblemas de los departamentos franceses de Mediodía-Pirineos, Languedoc-Rosellón y Altos Alpes, entre otros, así como en cementerios y en cruceros de caminos. 


En la imagen de arriba la corona de Aragón y el país de Occitania en tiempos de Pedro II  de Aragón, apodado el Católico, nacido en Huesca, en julio de 1178, y fallecido en la batalla de Muret (Francia) el 13 de septiembre de 1213, rey de Aragón, conde de Barcelona (1196-1213) y señor de Montpellier (1204-1213). Hijo de Alfonso II el Casto de Aragón, y de Sancha de Castilla y de Polonia.  Su reinado estuvo dedicado a la política en los territorios transpirenaicos, pero no alcanzó demasiado éxito, lo que, aparte de la merma crónica de recursos financieros y el endeudamiento de la corona, determinó una menor atención a la frontera hispánica contra el Islam, logrando apenas alguna posición avanzada en territorio andalusí. De todos modos,  Pedro II participó activamente junto a Alfonso VIII de Castilla y Sancho VII de Navarra en la campaña que culminó en la batalla de Las Navas de Tolosa en 1212, un triunfo cristiano decisivo.

4 comentarios:

Anónimo dijo...

Aragonia? Catalunya!!

Anónimo dijo...

Aragonia!!!!

Anónimo dijo...

aragonia, ja ja

Anónimo dijo...

¿Bandera de las cuatro barras catalanas? ¿No será más bien la Enseña Real del Rey de Aragón? Es decir, la bandera de Aragón.