jueves, 14 de mayo de 2009

Pisa


Pisa es una viuda deseable, una divorciada apetecible, una vieja dama, heredera de un noble poderoso. Sólo así se puede entender que las tiendas corrientes luzcan capiteles romanos...


Fue una señora bien casada con el mar, puerto etrusco y romano, pero el estuario del Arno acabó a diez kilómetros, aquellos polvos trajeron estos lodos que ahora son un obstáculo insalvable para los esposos... Se alejó el mar de Pisa, pero dejó su aroma, su suavidad azul, en el blanco de sus piedras, su clima y su nostalgia. Pasa lo mismo en Brujas: http://solotxt.brinkster.net/web/pueblos/bbrujas.htm. Aunque no es lo mismo.

La Plaza de los Caballeros
Los Medici, que no eran "médicos" -como nos recordería Úrsula, nuestra formidable y ubetensísima guía de Siena- remodelaron la Piazza dei cavalieri, en la que se proclamó el fin de la república pisana. Aquí se concentran los principales edificios de la universidad, fundada en 1343. El suntuoso Palazzo dei cavalieri es la sede de la Escuela Normal que fundó Napoleón en 1813. Giorgio Vasari la decoró con sgrafitti, esos motivos tan decorativos, pintados sobre un enlucido claro, extendido sobre un fondo más oscuro.


En el Palacio del reloj (Palazzo dell'Orologio) murió de hambre el modelo que il Dante pinta en su Divina Comedia devorando a sus propios hijos: el conde Ugolino della Gherardesca. Vasari lo reconstruyó en 1607.


Los caballeros nos salieron al paso... estudiantes limosneando una subvención para seguir con el teatro de la juventud. Hay que echarle ingenio a la vida para prolongarla y alejar de sí lo irreparable: el trabajo, el compromiso con la realidad (también teatro), las responsabilidades. Pasado o Fantasía, dos aspectos de lo mismo: Memoria e Imaginación son hermanas siamesas.




El Campo de los Milagros



Siendo una república independiente desde el 888, Pisa conquistó Cerdeña y Córcega en el XI, paticipó activamente en las cruzadas, y hasta el XIII vivió su periodo de mayor prosperidad.



Como los pisanos no se casaban con nadie, y como no soportan el yugo de Florencia, tienen reputación entre los toscanos de desleales, pero son amables con el visitante, cosmopolitas e inventores de estilo: el románico pisano.


Supongo que por muchas veces que uno haya estado en la Piazza dei Miracoli -la habituación eclipsa la belleza, los viajes estimulan la sensibilidad-, no puede dejar de resultarle impresionante. Alguien que se llamaba como yo había estado allí, con su hermano, hacía treinta años, los dos descansando en la hierba, embobados por la belleza de este espacio, pero ya tengo otra visión de las cosas y, sobre todo, otro sentido del tiempo.

Mi guía insistía en que accediéramos al "Campo de los Milagros" por la Porta Santa María, desde donde mejor se aprecia la espectacular inclinación del campanile. Fue el escritor Gabriele D'Annunzio (1863-1938) el que acuñó la eficaz expresión "Piazza dei Miracoli", que sintetiza el pasmo que siente el visitante cuando contempla esos tres cuerpos sólidos, pétreos blancos, suavemente irisados, bellísimos sobre el verde brillante de la alfombra de césped: la catedral, el baptisterio y la torre pendente.



Campo Santo

¡15 euros por persona! Por remontar las 294 escaleras que subió Galileo para hacer sus experimentos sobre la caída de los graves. Nada, nada, dejamos la torre inclinada, con ese dinero multiplicado por 5, nos damos una fiesta... Al Campo Santo monumental, a ese gran claustro donde yacen los restos de los notables enterrados...



"¿Qué se hicieron las damas/ sus tocados y vestidos, / sus olores?/ ¿Qué se hicieron las llamas/ de los fuegos encendidos/ de amadores?" -nos preguntamos con nuestro Jorge Manrique. Aquí se descompusieron junto a un cuadrado de tierra del Gólgota traída por los cruzados en el XIII. La leyenda afirma que el camposanto tenía la propiedad de convertir los cadáveres en esqueletos, en horas.




Creo que son romanos estos sepulcros en que los leones devoran ciervos. Cruel pueblo, el de los romanos, cruel par excellence, pues todos los pueblos lo pueden ser, crueles y generosos, como los niños, como la naturaleza, que cuenta allí donde queda vigor e instinto, más que la cultura y las buenas costumbres. El león romano se come al ciervo africano y asiático, la fuerza del depredador somete al pobre hervíboro; ¡menos mal que por lo menos inventaron el derecho, y aprendieron estoicismo de Grecia!


Es un contradiós que el mármol y su belleza duren más que nuestras carnes. Pero nada sensible perdura: en 1944 un cañón fundió el techo de plomo y dañó los frescos que decoraban el claustro.


No obstante, las enormes cadenas que antiguamente cerraban el puerto de Pisa se conservan colgadas en una de sus galerías.

Mortificamos la conciencia con el Triunfo de la Muerte, mientras hacemos hambre para la cena y decidimos apartar mesa en L'Angolo della Spina. Tragicómica condición humana. Espinas y rosas, muerte y vida.

Il Duomo
¿Cómo se pudo construir algo así a mediados del siglo XII? Una respuesta maliciosa es: con los botines conseguidos de los sarracenos en Sicilia. Aunque la "economía", esa ciencia creada por la Pérfida Albión de los piratas con patente real de corso, no lo explica todo.





El púlpito (1302-1311) de Giovanni Pisano es de verdad extraordinario:



¿Será ésa la lámpara que inspiró a Galileo su teoría del movimiento y del tiempo? No, en realidad ésta se colocó en la catedral después del descubrimiento...





Tras dejarnos impresionar por las dimensiones y la luz del Battistero, donde hay también un precioso púlpito de Giovanni Pisano, padre de Nicola, regresamos hacia el Arno por Via Roma, y antes de llegar al Orto Botánico, que estará cerrado, nos acosan suvamente unos africanos... "Spagnoli!" No quiero hacerles caso, porque soy blando y acabaré comprando el elefantito de madera tropical, sin saber a quien regalárselo... El moreno es perseverante, así que acabo diciéndole "¡no, spagnoli no, cosmopolitas!". En perfecto castellano, me responde, "¡es lo mejor!". Me viene enseguida al magín que el otro día, en una clase de excelentes alumnos y alumnas de bachillerato, nadie comprendía lo que quiere decir "cosmopolita"... Usaré la anécdota para motivarlos... Hay quien quiere y no puede, y quien puede y no quiere.

La Iglesia de Santa María della Spina es una verdadera joya románico-gótica en el Oltrarno, al otro lado del Arno. Se cree que conservó durante mucho tiempo una espina de la corona del Cristo. Fue cubierta por las aguas y reconstruida piedra por piedra en su emplazamiento actual...





Y es que no sólo lo grande, sino también lo pequeño puede ser hermoso, como este "seillas", salvado del tiempo en una calle de Pisa...




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