lunes, 20 de abril de 2009

Itálica





Tal vez haya ciudades, o restauradas urbes, que se muestren más interesantes que muchas modernas megalópolis... De urbe viene urbanidad, y de ciudad (civitas) civismo... virtudes tan excelentes como escasas.



"Sólo quedan memorias funerales
donde erraron ya sombras de alto ejemplo"

A pesar de la incuria de los siglos (sólo el espíritu es cuidadoso) y del expolio de las edades (del tiempo, que vulnera y mata), lo que queda de Itálica sigue siendo impresionante.




"El tiempo da en estos despojos
espectáculos fieros a los ojos
y miran tan confusos lo presente
que voces de dolor el alma siente"





Dicen que Escipión el Africano la fundó en Hispania, en la Bética, junto al Betis, al fin de la Segunda Guerra Púnica (206-205 a. C.), para asentar en ella a los soldados heridos o enfermos, o para recompensarlos por los servicios prestados, quién lo sabe, elevándoles a señores coloniales sobre una población turdetana ya preexistente... Lo que sí parece seguro es que el nombre actual de la ciudad -según un texto de Apiano- se lo debemos a la procedencia italiana de los soldados a los que Escipión licenció.



"¿Dónde pues fieras hay, está el desnudo
luchador? ¿Dónde está el atleta fuerte?...
Todo desapareció, cambió la suerte
voces alegres en silencio mudo."




En tiempos de Julio César, Itálica obtuvo el estatuto jurídico de Municipium civium Romanorum. Acuñó moneda en tiempos de Augusto y alcanzó su máximo esplendor durante el siglo I y II, cuando ocuparan el trono del imperio sus hijos Trajano y Adriano. Ambos emperadores fueron generosos con su ciudad natal, ampliando y revitalizando su economía, aumentando su prestigio...




"Este llano fue plaza, allí fue templo:
de todo apenas quedan las señales...
las torres que desprecio al aire fueron
a su gran pesadumbre se rindieron"




A finales del II comenzó su declive, replegándose la ciudad nueva hacia los límites de la antigua, que hoy yace enterrada bajo Santiponce. Son los restos de la ciudad nueva los que hoy se ofrecen a la curiosidad del viajero.

Algunos bellos mosaicos y el anfiteatro, uno de los mayores del imperio por su capacidad: 25.000 espectadores. Impresiona el gran foso central, que serviría para diferentes espectáculos de gladiadores y fieras.



Lo que queda del más viejo teatro se usa hoy para festivales de teatro clásico (XIIIª edición en 2009). No fue excavado hasta finales del siglo pasado...





"Este despedazado anfiteatro
impío honor de los dioses, cuya afrenta
publica el amarillo jaramago"

En 1912 Itálica fue declarada Monumento Nacional, y en 2001 la Junta de Andalucía ha delimitado claramente su zona arqueológica y normalizado su protección efectiva.
Estas ruinas entre jardines son hoy, con motivo, un aliciente turístico a siete kilómetros al norte de Sevilla.

1 comentario:

Julio Muñoz dijo...

Muy bien post Pepe, sencilla e ilustrada explicación y muy buenas las fotos. Enhorabuena y espero que nos veamos en algún otro viaje tan interesante como fue el de Itálica.